junio 7, 2016

Nuestro D I B U L A B en Kaleartean 2016

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La cosa empezó así. Con una intervención brutal sobre las paredes. Abordamos los muros sin pensar demasiado, dejándonos llevar por la curiosidad sobre los sparys, dejando que las paredes nos hablaran de alguna manera, estableciendo vínculos cuerpo a cuerpo: nuestro cuerpo sobre el muro, el muro frente a frente.

El local fue amable con nosotras desde el primer momento: 12 personas trabajando al mismo tiempo, sin estorbarse. Hubo personas más decididas, ritmos más rápidos y ritmos lentos. Nos movíamos por el local como en una coreografía improvisada. Fluyendo espontáneamente, como fluían nuestras voluntades hacia las paredes: guiadas por un deseo intenso, transportadas por oleadas que quizá llegaran hasta nosotras desde el tiempo de las cavernas, desde los tiempos cuando las pinturas murales unían a los grupos sociales y representaban  simultáneamente y precisamente en ese hacer, su cohesión por encima de cuestiones de pura supervivencia. Este es un grado de performatividad: la espontaneidad de cada una desemboca en un algo inconsciente que se comparte. Un algo que nos hacía fluir, como bailando por el espacio. Un algo, cuya lectura final común no tiene por qué poder “leerse” como una narración o como un texto, o como un proyecto que ha evolucionado hasta finalizar. Un algo que va haciéndose visible a medida que el trabajo avanza, una visibilidad nada retiniana, algo que se va haciendo perceptible y que se recoge con todo el cuerpo.

El los inicios aparece una gran sopa de caos. Ibamos a por ello. Además de arañar los muros, relacionarnos con esa materia prima transformándola en  un sustrato de colores y marcas  sobre las que trabajar, nuestros cuerpos, almas, espíritus… se alinean con su propia impredictibilidad. Hay personas para quienes esta experiencia es casi intolerable, otras bucean felices en las aguas desconocidas de sus desórdenes, en los que no saben, en lo que escapa a su control. Hay de todo: frases, garabatos, marcas, nombres…

Nos sorprendemos unas a otras, solapamos trazos sobre palabras, letras sobre trazos. ¿Qué estoy haciendo? No lo sé, pero estoy disfrutando mucho de esta aventura. Estamos tranquilas porque sabemos que esto es el primer asalto a la pared. Nuestros rastros quedarán allí y más adelante podremos tapar, aislar, encubrir… Creamos un gran campo de secreto común, una capa profunda y sustancial sobre la que seguir. Un sustrato fundamental, la raíz de lo que siga.

Trabajamos en un ambiente festivo y concentrado al mismo tiempo. No hubo espacios restringidos: todo se  solapaba con una amable fluidez. Nos movíamos con libertad sintiendo que cada aportación colaboraba en la apropiación de un espacio que empezaba a ser nuestro. Marcas, aciertos, errores, borrones, hallazgos, pedazos de papel pintado que se desprendía a veces y que otras veces nos servía como sugerencia o guía. Hubo instantes de abandono a no pensar en nada y otros momentos conscientemente intencionales. Hubo instantes en los que nos paralizaba el caos y otros en los que ese mismo caos nos animaba a seguir.

La siguiente fase fue distinta. Mas sosegada y quizá algo más consciente en lo que se refiere a la formalización de nuestro empuje anterior. Fuimos subiendo a las paredes las impresiones digitales de dibujos que habíamos ido haciendo en nuestros encuentros de los miércoles. Ampliaciones que convertían  dibujos originalmente de tamaño pequeño, el tamaño de la intimidad, en imágenes mayores que nuestros propios cuerpos. Esta alteración del tamaño transformaba una vez más el espacio, revelándolo como un pequeño universo propio, haciendo evidente que es  la imaginación la que nos contiene. Una imaginación de cuya dimensión extraordinaria solo tenemos pequeñas pistas, mientras una enormidad inconsciente nos vive y nos mueve.

Después, poco a poco, fuimos barajando estos aspectos inconscientes con aspectos más formales. Trabajamos en dotar al espacio de una coherencia suficiente como para que se hiciera uno. Sosegamos el caos, tapamos, pegamos, destapamos… En este momento del trabajo, el lenguaje se va haciendo presente cada vez más. Aparecen narraciones posibles, relaciones entre los distintos aspectos y entre las distintas figuraciones. Aparece una sensación de sentido y de orden.

Durante esta fase solucionamos los asuntos con claves más cercanas a lo que sabemos de la creación artística: usamos colores y formas para unir visualmente el conjunto. Recuperamos fragmentos que quedaron sepultados en el sustrato primigenio para conectar este con la actualidad de la pieza. Insertamos textos más construidos o más conscientes, remarcamos palabras que nos interesaba destacar…

No ha habido un final, solo la interrupción del trabajo en el momento en el que este podía haber seguido progresando inacabablemente. Nos retiramos en el plazo previsto habiendo dejado planteada y viva nuestra propuesta. Esa era nuestra intención: llegar a esta -a nuestra intención, a nuestra propuesta- en el resultado de estos días de trabajo.

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mayo 24, 2016

Nuestro D I B U L A B en KALEARTEAN 2016

 

 

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Hace unos días nos presentamos a la  convocatoria  KALEARTEAN  un encuentro de intervenciones artísticas en locales comerciales sin actividad, en Basauri (Vizcaya), para la reactivación sociocultural y económica de la zona. Nuestra propuesta ha sido premiada- entre otras 9-  y enseguida nos pondremos a trabajar. Las intervenciones serán efímeras, solo podrán visitarse durante los días 3, 4 y 5 de junio.

Como guía/inspiración para nuestro trabajo, usaremos la obra de Anna Sigmond Gudmonsdottir. Estas son imágenes de algunas de sus obras:

        

Para esto, trabajaremos directamente sobre el muro, en varios niveles. Iremos tapando y dejando al descubierto fragmentos sucesivamente en diferentes estratos, rescatando como elemento la propia configuración original de las paredes y jugando con las imágenes que producimos en el taller. Estas imágenes serán ampliadas y superpuestas en los muros, a modo de collage, o como dibujo directo.

(Algunas imágenes con las que trabajaremos)

Trabajaremos al dictado del espacio, según su sugerencia, concentrándonos en el aspecto performativo del dibujo.

En cuanto nos pongamos manos a la obra, iremos relatando aquí el curso de nuestro actividad.

mayo 20, 2016

EL MUNDO EN SINGULAR

 

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Este es el texto de presentación con el  que TEAdir Euskadi introduce esta magnífica muestra. En ella se mezclan  los trabajos de personas diagnosticadas de TEA (Trastorno del Espectro Autista) con trabajos de alumnos de escuelas de arte y con obras de artistas profesionales.  Este grupo de obras que se presenta estos días en Bilbao es solo una parte del grupo itinerante que nos llega desde Venecia y que viajará hacia París el 31 de mayo.

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Cuando nos sumergimos en los procesos de creación artística de la mano de personas diagnosticadas con TEA nos encontramos con el misterio de lo humano y con nuestra abundante ignorancia en torno a él.  Aparecen asuntos que no deberían estar ahí  y que sin embargo, no hay  manera de obviar. Cuando el pensamiento simbólico no debería de estar ahí, aparecen dibujos que representan, con toda su intencionalidad. Cuando una estereotipia parecía estar cancelando caminos para la comunicación,  de pronto se despliega y se convierte en EL Camino para establecer relación con el entorno. Mientras muchas artistas trabajamos diariamente para ampliar parcelas de radicalidad subjetiva, otras artistas parecen partir de esta radicalidad. Mientras muchas personas nos esforzamos por mantener una posición crítica en este pacto común que llamamos realidad,  otras personas -únicamente con su presencia- ponen de manifiesto sus deficiencias, puntos ciegos, desastres profundos.

Es muy emocionante ver  como el esfuerzo y el interés de madres, padres y de todas las personas interesadas en el tema TEA (Trastornos del Espectro Autista) les conduce a considerar la creación artística como un lugar de encuentro válido, una experiencia humana universal que puentea la verbalidad del lenguaje. Una experiencia en la que el grito se convierte en canto, el salto en baile, la huella se convierte en trazo y el trazo en representación.  Porque es que el Arte, eso que nos acompaña desde el origen de los tiempos humanos -eso que algunas personas piensan/pensamos que es precisamente lo que nos humaniza- el arte es eso. El arte es eso que las personas con TEA nos enseñan que es. Dejémonos guiar.

(Esta exposición reaviva muchas reflexiones e ideas que me abordaron durante los siete años que trabajé en talleres de arte con personas diagnosticadas con TEA. Seguiré el impulso de esta exposición para ordenarlas y compartirlas aquí. Muchas gracias TEAdir y muchas gracias TEAdir Euskadi)

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 He encontrado  este breve vídeo sobre algunos dibujos de Lucile Notin-Bourdeau. 
En la exposición se puede ver una película muy interesante sobre esta joven. 
Se trata de una recopilación de fragmentos de su vida documentada por su madre,
con reflexiones de esta sobre su relación con su hija... 
Los momentos en los que Lucile dibuja y habla delante de la cámara son relevantes.
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junio 25, 2015

Sucesos extraordinarios

La novedades y sucesos extraordinarios en los talleres se concentra particularmente en el TAZ 

Además del taller para niñas y niños, hemos creado un cuaderno de colorear:  ” Libro para colorear Zubietxe. Kolore Liburua”

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En sí es algo sencillo y conocido: no hemos descubierto la rueda. Este es el primero de lo que esperamos sea una larga colección. Es un formato versátil, flexible, conocido, de producción barata, que nos permitirá canalizar nuestros contenidos y  nuestros valores a través de las formas que crean las personas que asisten al TAZ

Echad un vistazo a las últimas entradas. Merece la pena y es muy reconfortante tanta calidez alrededor del suceso maravilloso de la creación artística.

Daros también una vuelta por Zubietxe. Seguro que os entran ganas de colaborar de alguna forma.

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mayo 5, 2015

El arte en el lugar social de los cuidados.

Hace unas semanas escuché en una entrevista a una arte-terapeuta de aquí, del País Vasco, cómo  describía esto llamado arte terapia como una forma de psicoterapia. Hay todo tipo de enfoques y de formas de referirse a ello. Desde luego: este no es el mío. Pienso que esta forma de hablar deriva de un abordaje que quiere vincularse a la ciencia, al discurso del control. No me parece mal, ni inadecuado que unas sesiones de crear imágenes y objetos y charlar sobre estos procesos y significados pueda acabar pareciéndose a una sesión de psicoterapia (y si la persona responsable de ese grupo sabe que eso está pasando y puede manejarlo, mejor que mejor), pero partir de la inversión de los términos no me parece lo mejor.

La asociación de las palabras arte y terapia da lugar a una gran fascinación y a los fantasmas más desagradables al mismo tiempo (y puede que en la misma persona).  La vinculación, poner cerca los campos del arte y de la terapia resulta ser muy interesante y aclara una cuestión:  clarificamos que no se trata de la academia del arte lo que tratamos en este territorio de exploración. Lo que tenemos entre manos aquí son procesos relacionados con la producción de nuestras propias imágenes (reconocerlas, inventarlas, estudiarlas, explorarlas,  desmentirlas…), en relación con otras imágenes: sociopolíticas, arquetípicas… y que  estas operaciones nos ayuda en las relaciones que mantenemos  con  nuestra complejidad (psíquica, espiritual, neurobiológica, social, política…).

La palabra terapia viene del griego therapeia, que a su vez de therapeuein  que literalmente significa: atender, prestar un servicio, cuidar.   Decir “arte terapia” es decir: poner la creación artística al servicio de alguien que quiere o necesita ser cuidado, atendido. Lo que me gusta especialmente de esto es que sitúa a la creación artística en una actitud, en un lugar social, en una posición que -en mi opinión- es más coherente con la función del arte. El arte deja de ser algo decorativo (vaciado por la banalidad de una mirada idiota: solo interesada en sus asuntos particulares y privados), o crítico con la sociedad (lleno de discurso), y se sitúa al servicio de los cuidados.

Al situarse en esta esfera, el arte queda cerca de palabras, ideas y ocupaciones afines a su propia naturaleza: crear, crecer, cultivar, sensibilidad, perspicacia perceptiva, intuición, apertura del inconsciente, conexión, intersubjetividad… representar aquello inabordable para las palabras y capital para el pensamiento y la convivencia: el universo simbólico. El arte se pone en la esfera de los cuidados, con sus prestaciones simbólicas e imaginarias. Los cuidados nos afectan a todos: todos necesitamos ser cuidados en algún momento de nuestra vida. Los cuidados van mucho más allá de una clínica ( del lat. klinikos: a la cabecera de la cama). Los cuidados sociales tienen que ver también con la educación, con la convivencia ciudadana, con nuestros mayores, con los valores que transmitimos, con la ecología social, con las relaciones con la naturaleza. Los cuidados sociales tienen que ver con el universo simbólico  que vamos diseñando, en el que nos movemos y a cuyos pactos más tópicos llamamos realidad.  Ese es un lugar que me gusta para el arte: el lugar de los cuidados

Este lugar – que no tiene por qué nombrarse como espacio terapéutico, aunque así vaya viniendo en este texto, para lo que quiero situar-, este lugar de los cuidados entra en crítica discusión con los espacios de poder, porque antepone la dignidad de las personas, es su interés primero (o de los primeros).  Esto  significa una relación sociopolítica distinta para el arte. A mí esto me gusta y en esto trabajo.

abril 8, 2015

Si no encuentro mi voz, tendré que inventarla

  Durante estos años de talleres he escrito muchas palabras. Reflexiones arrugadas en papeles medio rotos, brillantes presentaciones, charlas, conferencias emocionantes… También he escrito proyectos aburridos e interesantes, informes y memorias.                                     Muchas veces he tenido la impresión de impostura, porque se escribe para alguien y muchas veces no se puede obviar al destinatario en el texto (al menos yo no he podido). Otras muchas veces me he censurado pensando a favor de las personas que venían a mis talleres: no podía compartir -según en qué circunstancia- contenidos que me parecían demasiado valiosos para ponerlos en manos de quien no solo no iba a entender nada, sino que además y muy probablemente los usaría en contra de sus protagonistas. Otras veces he mentido, o al menos he hablado en términos en los que no creo, para conservar un trabajo y poder seguir haciendo lo que me parecía que en conciencia tenía que hacer, aunque fuera bajo falsas banderas.

Voy dejando atrás aventuras, exploraciones… Y con la suficiente distancia sobre ellas, sin la obligación de resultar correcta, ni pedagógica, ni profesional, ni adecuada…Sin lo obligación de la proximidad debida: me dan ganas de contarlo todo. Lo bueno y lo malo, lo regular. Contarlo sin compromisos de corrección, ni de discurso, ni de nada. Contarlo como me de la gana, que creo que la edad va otorgando este derecho.

marzo 17, 2015

La TAZita, nuevo taller abierto.

 

 

 

 

 

Ni un adulto más diciendo: “no sé dibujar”, “pintar y eso se me da muy mal”…

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La pedagogía del arte ha hecho estragos en nuestra comprensión de la creación artística. Más que mostrarnos nuestras capacidades y afianzarnos en ellas, la pedagogía del arte nos ha transmitido unos prejuicios que nos alejan de estas, haciéndonos pensar que el arte es cosa de unos pocos, haciéndonos pensar que “dibujar bien” es copiar bien y hacer dibujos “realistas”…y que el arte es algo relacionado con enormes transacciones económicas y que sucede en lugares restringidos y especializados como galerías de arte, museos, casas de subastas, estudios de artistas y lugares raros y poco accesibles.
Está claro que cada momento cultural señala aquello que en esa circunstancia concreta es -a su modo de ver- arte. Estos criterios culturales son pasajeros, y sus trayectos por la Historia nos hacen ver cómo de cambiantes pueden llegara ser. Pero es cierto que esto es posible porque se sostiene sobre una base fundamental y constante: somos animales artísticos, los únicos con esta capacidad. Es la capacidad para la creación artística la que da lugar a las culturas.
¿Por qué es tan importante cultivar nuestras capacidades artísticas? La capacidad artística es fundamental porque engloba las funciones cognitivas, relacionales y emocionales fundamentales del ser humano. Y las reúne por el simple disfrute de hacerlo, porque esta actividad (la actividad imaginaria asociada a la simbólica, el juego, el trazo, la forma, la música el relato…) es la que nos hace crecer y madurar con confianza. Son estas actividades las que desarrollan nuestro pensamiento crítico y nuestra capacidad para inventar soluciones nuevas a problemas viejos. Las actividades relacionadas con la creación artística son las que nos prestan herramientas para madurar y comprender el mundo que nos rodea. Solo mediante la experiencia de la imaginación es que nos relacionamos con nuestro entorno, cuanto mayor y más extensa y profunda sea esta experiencia, mayores herramientas tendremos para disfrutar de una vida plena: relativizar las dificultades, encontrar nuevas direcciones, interpretar la frustración como aprendizaje, aprovechar y sacar ventaja de las limitaciones, distinguir los verdaderos valores de una vida feliz, disfrutar de las cosas cotidianas, reconocer y producir sucesos extraordinarios, convivir con generosidad, entender al otro como un nuevo horizonte de oportunidades y de saber, valorar lo sencillo, cuidar de la naturaleza…

 

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La TAZita es un apartado del TAZ ( Taller de Arte de Zubietxe-http://artezubietxe.blogspot.com.es/) especialmente pensado para niñas/os, de ahí el diminutivo, que nombramos en femenino en homenaje a tantas mujeres artistas que permanecen en la sombra del olvido cultural sólo porque son mujeres, e inspiradas en el gesto político de Maite Martinez de Arenaza para su LA TALLER.

La TAZita comparte valores, materiales y metodología con el TAZ un Taller de Creación Artística con una trayectoria de 12 años, y que ha suscitado interés a nivel nacional- por ejemplo, del programa Metrópolis (http://www.rtve.es/television/20140616/outsiders-3-bilbao/956120.shtml ).  La TAZita se realizará en los mismos locales de Zubietxe, fuera de las horas de funcionamiento del centro, conducido por Helena González Sáez, ( http://www.helenaiza.com/ ) artista, fundadora del TAZ y de otros talleres de creación artística, y arteterapeuta.

 

La TAZita es un taller de creación artística para niñas/os entre 5 y 12 años. Es un espacio donde  afianzar las capacidades creativas de niñas y niños, ayudando a desarrollar sus destrezas,  adaptando las prácticas y los contenidos de la Historia del Arte para cada edad.. De forma divertida, siempre a partir de las creaciones de las niñas/os participantes, iremos recorriendo distintas técnicas y procedimientos, conoceremos estilos y movimientos artísticos, artistas y formas de hacer.

La TAZita es un formato pedagógico no directivo (inspirado en la pedagogía naturalista) que busca la incorporación de la creación artística a la vida cotidiana de las criaturas en este caso, como una vía para el pleno disfrute de esta. No manejamos directrices académicas. Las niñas/os avanzarán en su aprendizaje según sus propias curiosidades, ritmos y estilos particulares.

 

(La TAZita funciona los lunes de 17:30h a 19:00h en las instalaciones del centro de día de Zubietxe, en el barrio de Ollargan.

Para más información sobre precios y condiciones pincha:  La TAZita

diciembre 11, 2014

DIBULAB, haciendo papeles

 

 

Disfrutar en un sentido puramente sensual. Aparentemente sin otro compromiso que observar que hacen los colores y las formas frente a nuestros ojos, entre nuestras manos. Esa ha sido nuestra dedicación durante esta mañana.  Cada nuevo gesto, cada nueva decisión, cada actuación sobre el papel significa un aprendizaje, una experiencia de una conexión hacia lugares que se encuentran más allá de las palabras.

Cualquier excusa es buena para una experiencia artística interesante. Algunas personas quieren forrar de papel unas cajas que han hecho fuera del DIBULAB. Les proponemos que hagan sus propios papeles para decorarlas. Esto nos da la oportunidad de zambullirnos en las pinturas acrílicas: una zambullida 100% material, sensual. Todo pintura. Hemos usado brochas, rodillos, dedos, esponjas, sellos hechos en el DIBULAB…y mucha valentía. Y claro, nos hemos dado cuenta de que esto también es pintar. Solo tenemos que vivirlo como una aventura, como una exploración.  Seguiremos el próximo miércoles.

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diciembre 3, 2014

Arquetipos, mujeres, sociedades basadas en la dominación…

Hasta ahora parece como si la vida se interpretase por la Realidad; se trataría empero de reinterpretar la Realidad por la vida.
A. Ortiz-Osés
Las claves simbólicas de nuestra cultura
(Cita tomada del libro El asalto al Hades, de Casilda Rodrigañez Bustos)
Siempre que hago estos talleres para mujeres siento agudizarse en mí la misma zozobra.
Me encuentro con cientos de posiciones antagonistas, artículos, debates, beligerancias imprescindibles, síntomas polarizados, discusiones interminables…entre “lo uno” y “lo otro”. Me resulta enormemente dificultoso transmitir la idea de que no se trata de una pugna entre géneros, sino de algo más oscuro, mas borroso.
Encuentro refugio en las aportaciones de Marija Gimbutas, Casilda Rodrigañez Bustos, Silvia Federici… y en las propuestas ecofeministas de Yayo Herrero, entre otras.
Sin embargo, hay siempre cuestiones que me siguen atormentando porque pienso que en buena parte de la crítica al machismo, cuestiones complejas y útiles se escapan con el agua sucia por el desagüe de esta misma crítica.
Me refiero concretamente a los arquetipos de lo femenino. A sus figuraciones universales, sus representaciones, sus imágenes.
Escribe Casilda Rodrigañez: ” La vida es vida; es autoexplicativa por sí misma: es y punto. No hay por qué situarla en las ecuaciones de las relaciones de Poder, puesto que es previa a esas relaciones, porque el Poder se produce, y sólo se puede producir, en base a su devastación y a su extorsión”. Y sigue el texto hablando de las dificultades para poder pensar en un cuerpo simbólico no manipulador. (El asalto al Hades, pg.134). Expresa aquí un punto de divergencia con las interpretaciones de M. Gimbutas en cuanto a la interpretación de las figuras femeninas paleolíticas y neolíticas. Y quizá es un desacuerdo que yo también puedo compartir. Pero hay un sustrato, algo previo y constante, cuyo empuje se origina posiblemente en el mamífero, algo preexistente a la cultura, oscuro, conformado durante milenios y milenios de experiencias vitales.
No me refiero a esas reivindicaciones biologicistas de “La Diosa” y cosas así, ni a las sacralizaciones de las funciones maternales con tintes feministas. No es eso.  Me refiero a eso que Jung llamó arquetipos de lo inconsciente colectivo,  y que tengo la sensación de que nos sobrevuelan envolviéndonos a veces con una una enorme sombra de malentendido.
Dice Jung en la página 74 del libro Arquetipos e inconsciente colectivo:
“El arquetipo es un elemento formal, en sí vacío, que no es sino una facultas praeformandi,una posibilidad dada a priori de las formas de la representación. No se heredan las representaciones, sino las formas, que desde un punto de vista corresponden exactamente a los instintos, los cuales también está determinados formalmente.(…) en el caso del arquetipo: en principio se le puede dar un nombre y posee un núcleo significativo invariable que determina su modo de manifestación; pero siempre sólo en principio, nunca concretamente. El modo en el que se manifiesta en cada caso el arquetipo de la madre, por ejemplo, no depende de él solamente sino también de otros factores”.
Y en la pg. 77: “Un arquetipo no es, de  acuerdo con su naturaleza, un mero prejuicio fastidioso; sólo lo es cuando se lo coloca en un lugar inadecuado. El arquetipo en sí forma parte de los más elevados valores del alma humana y ha poblado por ello todos los Olimpos de todas las religiones. Hacerlo a un lado como algo sin valor, constituye una positiva pérdida. La tarea a realizar consiste por lo contrario en disolver esas proyecciones para hacer que sus contenidos vuelvan a quien por una exteriorización espontánea los ha perdido.”
Me pregunto si esta “restitución” no tendrá que ver con esa recuperación de la vida que quedó prohibida y excluida del orden patriarcal, reivindicada por Casilda Rodrigañez en el libro que he citado más arriba.
El arquetipo, los arquetipos, relacionados con lo femenino, siguen ahí, pero en unas versiones banalizadas y resignificadas durante siglos.

Son estas versiones las versiones que nos ofrecen las sociedades basadas en la dominación para perpetuar sus argumentos.
Creo que deberíamos atender a aquellos arquetipos que resultan ser universales, atendiendo a cómo se gestaron originariamente. Su origen nació de una construcción de la realidad cuya interpretación nacía de la vida. Actualmente, y desde hace siglos,   tendemos a interpretar la vida según los argumentos de la realidad. Este sistema de razonamiento no hace más que perpetuar los argumentos culturales vigentes en cada estadío de la historia, añadiendo capas y capas de banalidad, creando un laberinto de interpretaciones que ocultan cada vez más y más el origen de los arquetipos. El “rol de género” es algo postizo ideado por las sociedades de la dominación, apoyándose en un vaciamiento de los sentidos míticos de algunos arquetipos, para rellenarlos de su propia lógica: la del sometimiento.
El arquetipo tiene poco que ver realmente con el género. El arquetipo es una “figuración simbólica”, una forma, un dispositivo autoexplicativo . La creciente literalidad en la que vivimos nos empuja a confundir “arquetipo” con “tópico” cultural.
El arquetipo es una figura ejemplar constituida a base de una acumulación milenaria de experiencias, de vivencias individuales básicas y que son comunes a todos los grupos humanos y a todas las culturas. Tienen como fundamento pues la vida y las formas en las que la especie humana se relaciona con ella. Son figuraciones universales, imágenes ancestrales autónomas, independientes (en su fondo original) de los modelos culturales históricos. Formas.
No son representaciónes culturales heredadas. Los arquetipos son imágenes metafóricas, formas que sustituyen a  vivencias. Hemos de entender los arquetipos como interpretaciones de la realidad hechas por los argumentos universales de la vida. Mientras nos empeñemos en interpretar la vida según los argumentos de la realidad (ese lugar de pactos históricos cambiantes), no haremos otra cosa que profundizar el cauce de los problemas. Uno de los sucesos, uno de los síntomas más claros y más dramáticos de esto es el maltrato del que son víctimas muchas mujeres, el trato vejatorio entre adolescentes y esta creciente sensación de retroceso, de involución en la resolución de problemas relacionados con las mujeres. Problemas que se cierran “en falso” porque solo alcanzamos a tratar, a razonar, sus aspectos más anecdóticos.
Es imposible dejar de repetir los salmos de la igualdad entre géneros. Es imposible dejar de salmodiar sobre el maltrato, sobre el machismo, sobre el patriarcado y sobre el capitalismo. Pero  creo que debemos acompañar nuestras campañas de sensibilización  con una reivindicación de nuestras las claves simbólicas,de las formas, de los arquetipos. Trabajar con estas figuras, sacudir de ellas las interpretaciones culturales, limpiar de ellas la basura argumentaria que sobre ellas han volcado los siglos de culturas de la dominación.
Muy por encima de  estos tópicos mensajes seculares se encuentran las formas arquetípicas milenarias. transculturales, universales.
Los arquetipos no son modelos de conducta, sino formas coaguladas de nuestra relación con la vida. Somos ya poco ingénuas y lo suficientemente maduras para distinguir estos aspectos, de la misma manera que distinguimos entre sexuación y género.
De la misma forma que entendemos que el género no es una cuestión de determinismo biológico, podemos entender que las figuraciones arquetípicas no representan una interpretación de la vida. Las figuraciones arquetípicas no son textos que hayamos de leer al pié de la letra, sino experiencias milenarias coaguladas en figuras. Son las figuras las que nos permiten hablar de experiencias comunes, universales (de otra forma estas experiencias permanecerían mudas, como estamos los seres humanos ante el suceso llamado Vida: seres casi mudos, aunque no nos lo parezca).
Podemos acceder al arquetipo por fuera de los aspectos normativos del género. Entendamos que el arquetipo de “la madre” por ejemplo, en su casi inabarcable número de aspectos, no representa a una función própia de las mujeres. El arquetipo de “la madre” trae consigo  el acervo de propiedades humanas relacionadas con una experiencia que llamamos “la madre”. Aunque esta imagen tenga una forma de mujer, la experiencia no tiene género. Podríamos hablar también de “lo madre”, por ejemplo, y hacer entrar en nuestras reflexiones cualquier elección de género.

diciembre 2, 2014

La Habitación Propia de las mujeres Mosou

 

 

Mientras Virginia Woolf escribía en en el primer capítulo de su libro  Una Habitación Própia:

” una mujer debe tener
dinero y una habitación propia para poder escribir novelas; y esto, como veis,
deja sin resolver el gran problema de la verdadera naturaleza de la mujer y la
verdadera naturaleza de la novela”

las mujeres Mosou hacía muchos años, muchos siglos que ya tenían habitación propia. Y no solo para escribir novelas, si este fuera su gusto, sino también para retozar y amar con libertad y con la aprobación de todo su grupo social.

Siguen las reflexiones en la quinta sesión del taller que hacemos en el TAZ  (con Zubietxe):

Imágenes de las mujeres contemporáneas.Bitácora para navegar en un mar de tópicos. Tercera temporada.

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